Soy un soldado….
Aquí estoy, en la trinchera, rodeada de municiones, digo, archivos y lista para otra batalla. La mayoría de los padres y niños en la escuela de mi hijo nunca adivinarían cuánto costó lograr que Cameron pueda ir a la escuela pública del barrio. Al empezar primer grado, a pesar que las leyes en EE.UU. dicen que los niños con discapacidad tienen que estar lo más integrados posible, la administración escolar hizo lo posible por enviarlo a una escuela con, y cito ¨niños Down como el¨.
Tuve que luchar con garras y dientes, tomar una abogada para que Cameron tuviera lo que se merecía desde un principio. Cuando al fin el sistema escolar cedió después de dos años, Cameron sobrepasó las expectativas de todos. Entrenaron a las maestras a hacer modificaciones en el currículo y Cameron, quien al comenzar tercer grado comenzó leyendo a un nivel de primer grado, terminó tercer grado leyendo a un nivel de principio de tercer grado. Ahora que está por llegar otra transición a la escuela superior, la administración escolar está utilizando las mismas tácticas que antes para enviarlo a lo que yo llamo ¨exclusión¨. ¨Va a aprender mejor en una clase especial¨, ¨todavía tenemos que darle muchas pistas para que dé la respuesta correcta¨ ¨en la clase regular no va a tener amigos, se van a burlar de él¨, etc. etc.
Ese es el status quo en muchísimas escuelas en EE.UU. La población en general casi nunca se llega a enterar lo que debieron pasar los
niños con por ej. con síndrome de Down para poder compartir la clase con sus hijos y ser parte de lo ¨normal¨. Los padres con hijos que tienen una discapacidad no dan abasto o simplemente tiran la toalla ante el monstruo del sistema escolar.
Mientras tanto, se pierde valioso tiempo de aprendizaje para el niño, se gastan millones de dólares de los contribuyentes que en vez de ser utilizados para acatar las leyes e integrar lo máximo posible a los niños con discapacidades y entrenar a los maestros, son utilizados para llenar los bolsillos de abogados y balancear presupuestos escolares.
Cuando estuve en CNN como presentadora y productora del programa ¨El Mundo Informa¨ una vez recibí un correo de un Chavista airado. En el programa siempre presentábamos reportajes con la perspectiva de esos canales de tv. Un fin de semana, pasamos un reportaje acerca de como la reforma agraria estaba llegando a la capital, en Venezuela. En un tris ese domingo me veo en la pantalla al lado de Chávez en ¨Aló presidente¨ quien se explayó expresando su condena al reportaje.
Mi casilla de correo electrónico se inundó con mails y entre los cientos que recibí había uno que decía:
¿Y qué se puede esperar de la madre de un retrasado mental?
No lo niego, sentí mucha ira al principio tras leer tal barbaridad. Creo que Karl Marx se hubiera retorcido en la tumba ante tal comentario .
Sin embargo, al reflexionar y respirar hondo sentí lástima más que cualquier otra cosa por esa persona. Irónicamente, yo también lucho y anhelo por la igualdad de oportunidades para mi hijo y para todas las personas, especialmente con discapacidad.
Sentí lástima por la humanidad en general y por cómo creamos conflictos y aflicciones innecesariamente.
Los administradores escolares creo que no llegarían a hacer un comentario semejante al de ese televidente. Sin embargo, no sé si es peor porque muchos de ellos manifiestan el mismo tipo de sentimiento y actitud de manera silente. Al querer excluirlos desde pequeños están
fomentando que continue la ignorancia y sigan ocurriendo situaciones como ésta http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/03/20/catalunya/1363808438_835493.html
¿Qué se puede esperar de la madre de un niño con discapacidad
intelectual?
Sigo en las trincheras.
Ésta es una de las canciones favoritas en español de Cameron. Hasta la próxima.
http://www.youtube.com/watch?v=tub3SuaQtG8





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