¡ Llega el 2012! ¿¡Salud!?
Después de la comilona de Navidad hice mi primera resolución del año y ya la cumplí: reactivé mi membrecía en el gimnasio. Salí del gimnasio fresca como una lechuga y se me antojó que quería comer arvejas esta noche con la cena. (¡No estoy embarazada!)
Creo que en España los llaman guisantes verdes y en otros países de otras maneras: petite pois o chícharos.
Tenían una amplia selección de marcas y me puse a leer las etiquetas de las latas. Algunas decían “orgánicas” y otras nos. Quería ver cuál era la diferencia porque una lata de arvejas orgánicas cuesta $1.29 y la lata de no orgánicas $.79 centavos de dólar.
La etiqueta de la orgánica decía: “producto totalmente natural, cultivado y procesado sin usar fertilizantes sintéticos, pesticidas u otros preservativos. “ Elegí la lata de los guisantes orgánicos. Total, por unos centavos prefiero no ingerir todas las porquerías que tienen las no orgánicas.
De ahí a la sección de huevos. Empiezo a leer las cajas y algunas decían: “orgánicos, libres de hormonas y antibióticos, los pollos andan libremente en la granja. No son colocados en jaulas.” La caja de huevos orgánicos cuesta $4.29 y las otras .89 centavos de dólar. ¡Ay! La decisión para escoger se hace cada vez más difícil. Pero si voy a cuidar mi salud y voy a ser una consumidora consciente tengo que elegir los huevos sin hormonas, libres de antibióticos y que fueron colocados mientras mamá gallina andaba libremente por la granja.
¡Un momentito! ¡Yo nunca pedí que le pusieran antibióticos, hormonas y que mantuvieran enjauladas a las pobres gallinas para poder comerme un miserable huevo! Sin embargo, señoras y señores, esa es la norma (en EE.UU) y ante la situación económica actual, realmente la mayoría no tiene opción.
Mientras, internet y la TV nos invaden con motivaciones para mantener una buena salud. Al mismo tiempo, en los estantes de los supermercados nos sabotean las motivaciones con el proceso y el precio de los alimentos.
Si vamos más allá, hasta me siento culpable optando por la orgánica cuando la mayor parte del mundo ni si quiera tiene que comer (pesticida sintético y preservativos o no). Simplemente, no tienen que comer.
Según Naciones Unidas, unas 24.000 personas mueren TODOS LOS DIAS debido a que no tienen que comer o causas relacionadas a la hambruna. ¿Y EL RESTO?…….debe elegir entre ser envenenados lentamente con pesticidas y hormonas o “pagar” el precio por decir: ¿¡SALUD!?.





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