Neumáticos
Dos ejemplos magníficos de publicidad de compañías que trabajan con esto del caucho. Ambas son un magnífico ejemplo dos excelentes propuestas de penetración en los medios y en el imaginario social con acciones publicitarias aparentemente sencillas.
Así tenemos a Pirelli, firma italiana fundada en 1872 en Milán. Hoy es el único fabricante que surte a la Fórmula 1. Tiene una importantísima presencia en el mundo del motor y su logo es inmensamente conocido. La tarea de asentar la imagen de un grupo tan gigantesco no es fácil. Lo que es hoy es fruto del trabajo de décadas de campañas publicitarias. El mayor de sus éxitos, desde mi punto de vista, es haber apostado por artistas, por genios que sin tener, seguramente, relación alguna con el caucho y el motor, supieron transmitir y dar forma a una marca nacida, como quien dice, de la nada. En eso los italianos son expertos -véase Ferrari-. Carteles, vídeos, pero sobre todo su calendario, son sus principales acciones publicitarias. Éste último es un soporte no muy masivo que está ilustrado por el erotismo, la sensualidad y las líneas imaginarias de una carretera llamada cuerpo de mujer. Lanzado por primera vez hace 39 años es hoy cita obligada en todos los meses de diciembre. Si lo pensamos no existe, aparentemente, relación alguna entre trabajar con caucho y el arte de la fotografía y la ilustración. Pero, curiosamente, se dan de la mano para crear una imagen que relaciona a la marca italiana con la belleza, el diseño, la vanguardia y lo que algunos llamarían, ‘glamour’. Un acierto que eleva la publicidad a la categoría de ARTE. Me encantan esas compañías que se atreven con todo, que buscan diferenciarse por encima de las demás. Pirelli es una de ellas, a mi entender.
Algo diferente es el ejemplo de Michelín. La compañía francesa (Clermont-Ferrand, 1889), que yo sepa no tiene calendario, sí está presente en las mentes de muchas personas del mundo. Y eso es de un mérito tremendo. Imagínese que los ciudadanos de su país piensen, aunque sólo sea por un segundo, en el nombre de su marca. Es algo complicado y una tarea publicitaria compleja. Pues Michelín, al menos en España (no sé en otros países), lo ha conseguido. Piensen en el término michelines que tanto se utiliza para hablar de nuestra abundancia de grasa en el cuerpo. La asociación del término viene de la mano de un muñeco llamado ‘Bibendum’, y es imagen de la marca desde sus orígenes. Viene a imitar a una pila acumulada de neumáticos y ha ido tomando forma cada vez más humana. Es un magnífico ejemplo de cómo la creación artística puede llegar a ser clave en la penetración en el mercado de una marca. Lo más llamativo es que la palabra, la marca, en este caso, llega a formar parte del vocabulario habitual de las personas. Cuando una de ellas necesite comprar un neumático para su coche, seguramente, no se sorprenderá de leer ‘Michelín’ grabado en el mismo. La compañía francesa suele centrar su estrategia publicitaria en otro tipo de sectores, guía de mapas, de restaurantes y cuida, como Pirelli, del lado ‘glamouroso’, con la entrega de las Estrellas Michelín a restauradores. Hoy referencia de prestigio y calidad.
En la imagen, la actriz italiana Margareth Madè en una de las magníficas imágenes del calendario Pirelli 2012.
Foto: Mario Sorrenti
Fecha: 12/7/2012
Una de The Knife, ¡¡temazo!! . Hay una versión elegida para acompañar el célebre anuncio de Sony Bravia de las bolitas… Lo recordarán.





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