¿Por qué la gente se vuelve loca por los triunfos y derrotas de su equipo? El inescrutable mundo de las personas.
Mi reflexión. Yo creo que esta sociedad necesita algo así como de espasmos vitales. De hechos que nos hagan reaccionar, sentirnos vivos, de que formamos parte de algo que es bueno o malo, que sea intenso, que nos aporte día a día satisfacciones o preocupaciones. Las aficiones animan para poner su granito para el triunfo, por eso, tanto la victoria como la derrota se asumen como algo personal. Unas veces parece una tragedia y otras, una cosa de locos.
A mí me gusta ver a la gente unida por los colores de un equipo. Me hace sentir que, aún en los tiempos de impersonalización que vivimos, hay algo en esto, llámenlo esperanza.
La afición del Rayo Vallecano celebra la permanencia del equipo madrileño en Primera División tras el partido ante el Granada (1-0), correspondiente a la trigésimo octava jornada de Liga. Tamudo marcó a filo del final, su equipo estaba en ese momento segunda división. Ocurrió en el Estadio de Vallecas, en Madrid.
Esta madrugada se liquidó el Masters de Augusta de 2012. Lo ha ganado un golfista norteamericano llamado Bubba Watson. La tradición manda y como siempre se le ha puesto una chaqueta verde. Me he tomado la pequeña licencia de averiguar de dónde viene esta costumbre.
Tiene gracia que tenga un origen igualitario, siendo éste un deporte de marcado elitismo. La prenda viene a ser la indumentaria de los miembros del club organizador. Un simple modo de identificación entre las masas, pero también una forma de poner en el mismo escalón social a todos los socios, sin deferencias de trato por cuestiones de “mayores capacidades”.
El golf nunca ha sido un deporte por y para el pueblo, más bien se identifica con ciertos estratos sociales. Afortunadamente, esta tendencia cambia. ¡El gran Ballesteros hizo mucho por variar el estereotipo! Hoy en día es relativamente fácil disfrutar de este deporte. Yo nunca he jugado al golf, pero al lado de la aldea de mi abuela construyeron no hace mucho un campo gigantesco. Es una atracción de lo más relajante. Tengo un pariente que ha recaudado unas buenas sumas revendiendo las bolas perdidas.
Las bolas, como todo lo esférico, son un mundo, las hay con distintos colores y marcas. Su precio varía en función de un numerito que llevan grabado. Cuanto más caras, mejor. Su peso y estructura interna influyen de modo vital en el golpeo y en el objetivo absurdo de meterla en el hueco.
¡Qué estimulante es el golf! y que placenteros parecen los ‘greens’.
En la imagen, el ganador del Masters de Augusta con su chaqueta verde que le acredita como ganador en la edición 2012.
Foto: John G. Mabanglo Fecha: 9/4/2012
Una de Dinosaur Jr.
Felices ante la derrota. Así podríamos titular la información del Real Madrid estos días de resaca copera. Como sabrán el miércoles jugó como nunca (de bien) y perdió como casi siempre ante el gran rival, el FC Barcelona.
Gran parte de la prensa madrileña está contenta con lo visto en el Camp Nou. Mucha entrega, mucha oportunidad y, otra vez, eliminación. Porque para los que no se han enterado, el que accede a las semifinales es el conjunto culé. Y eso, en esencia, es lo que importa.
Otros aspectos son las conclusiones que cada aficionado saque sobre el juego blanco, que si logró hacerse con la posesión, que si inquietó a su rival, los árbitros… No lo dudo pero, no creo que fuese por la valentía de su entrenador sino porque no le quedaba más remedio que dejarse la letrina en Madrid.
Hasta que se vuelvan a enfrentar en Liga o Champions (si coincide), no podremos confirmar si realmente lo del Madrid el otro día fue o no una casualidad. Piensen que el Barcelona en estas semanas tiene muchas bajas e imprevistos. También se cansan. Un mal día lo tiene cualquiera. A lo mejor resulta que los de don Pep también saben transformarse en el oficio de la defensa de un marcador ajustado.
En la imagen, José Mourinho sopla las velas de un tarta especial regalada por sus jugadores el día de su 49 cumpleaños.
Foto: Helios de la Rubia Fecha: 26/01/2012
Una de Stone Temple Pilots. Una de mis bandas preferidas.
Otra vez el FC Barcelona ha dado una lección de fútbol al Real Madrid. En esta ocasión en los cuartos de la Copa del Rey. Seguro que su presidente ya está buscando fichajes en los confines del mundo para localizar a esa estrella que saque a los merengues del fondo del abismo. Como si esa fuese la solución. Eso sí, dará titulares a los medios deportivos de Madrid y venderá periódicos. En tanto, la cantera madridista continuará en su emigración y haciendo de las suyas por otras latitudes. Seguirán fichándose a jugadores carne de banquillo como si fuesen estrellas mundiales y se venderá una ilusión tan efímera como irreal. Este método florentinista podría funcionar en el entorno futbolístico si no fuese porque gracias a Guardiola existe este inmenso equipo que es el FC Barcelona.
Lo que más me entristece de lo de ayer es que el señor Pepe volvió a demostrar que es un profesional frustrado (pisó a Messi deliberadamente cuando estaba en el suelo). Me pregunto si su entrenador, ese que dicen es el mejor del mundo, le habrá enseñado que no es necesario comportarse como un loco atacado por los nervios en un campo de fútbol. Recuerdo, por ejemplo, que Puyol, jugador del Barça, también tenía cierto punto de desenfreno cuando era más joven. Hoy hasta parece Beckenbauer, salvando las distancias, claro. Es noble, contundente, eficaz, rápido, intenso, pillo. Lo ha logrado a base de años y de un poco de sicología. A Pepe no le vendría nada mal acudir a un curso de espiritualidad ya que no tiene un entrenador que se la enseñe.
En la imagen, el defensa del Real Madrid, Pepe, simula recibir un codazo ante la presencia de un rival durante el partido de ida de cuartos de final de la Copa del rey de fútbol 2012.
Hace un montonazo de años, cuando era mágico sentarse ante la pantalla a ver el Tour, alucinaba con Miguel Induráin. Para mi, venga quien venga y lo niegue quien lo niegue, el mejor ciclista de todos los tiempos.
Yo era un chaval, pero recuerdo especialmente dos etapones que se marcó este navarro. Concretamente la primera vez que se vistió de amarillo en la ronda gala, cuando atacó, si no recuerdo mal, bajando el Tourmalet y se fue con mi admiradísimo Claudio Chiappucchi para destrozar el Tour del 91, su primera gran corona. Y otra, en el Giro del 94, donde la derrota reinó para mostrarnos la inmensa grandeza de un campeón. Era la primera vez que se subía el temible Mortirolo, el de Villaba había atacado de muy lejos, necesitaba coger minutos a Berzin, un ruso muy joven y muy atlético que parecía estar hecho a medida de laboratorio. Todo fue bien hasta el último puerto, el de Santa Cristina. Ya superado todo lo peor de la etapa, el extraterrestre sufría un colapso, una pájara en la jerga, y veía como se le esfumaba el triunfo en la competición italiana cuando menos lo esperaba. Aquella etapa tenía la friolera de 195 kilómetros y aquel tipo que bombeaba sangre en reposo a apenas 30 pulsaciones por minuto había estado a punto de rozar la gloria a golpe de épica deportiva. Fue, sencillamente, de tarde de sofá y tele.
Cuentan que a Miguel, actualmente, no le gusta ver vídeos de aquella época. Vive en el presente y opina que todo aquello fue una gran etapa de su vida, pero que no le interesa lo más mínimo retrotraerse al pasado. No guarda muchos maillots ni recuerdos, y desde luego, seguro que no le muestra las fotos a las visitas esporádicas que le hagan a casa. Siempre fue un tipo especial, gigantesco en corazón y en personalidad. Generoso con sus rivales, siempre mostró una ambición demoledora y un espíritu de concordia que para sí quisieran otros.
Estos días, con la Vuelta pasando por nuestra tierra y con la resaca emotiva del Tour he vuelto a disfrutar del ciclismo con Cobo, ese tipo que estuvo a punto de dejarlo hace sólo unos meses, pero también echando de menos a nuestro vecino Ezequiel Mosquera, quien padece injustamente los designios de ser un anónimo soñador en el mundo de los hipócritas.
En la imagen Miguel Induráin durante la novena etapa del Tour en 1989, el extraterrestre estaba a punto de la eclosión. Imponente, siempre mostró su clase en cada pedalada.
Foto: Eric Gaillart Fecha: 10/07/1989
Les dejo con una de Manel, una de tantas canciones que ese toque nostálgico y necesario que nos dan las tardes de ciclismo.
La compra de un sofá es una de las decisiones más importantes de una vida. Me refiero a la vida de las personas que se pueden permitir el lujo de decidir si se compran un sofá de medio kilómetro o no. Cuando llegué al mundo ya había uno en casa. Así que nunca me había […]
Llevo días sin apenas encender la tele. Por la noche, cuando veo el aparato ocupando un hueco del salón, me digo: ¿Podría vivir sin eso? Algo se activa en mi cerebro y paso a recordar a las personas que he perdido y los amores pasados, y del mismo modo que podría pensar en lavar la […]
¿Por qué la gente se vuelve loca por los triunfos y derrotas de su equipo? El inescrutable mundo de las personas. Mi reflexión. Yo creo que esta sociedad necesita algo así como de espasmos vitales. De hechos que nos hagan reaccionar, sentirnos vivos, de que formamos parte de algo que es bueno o malo, […]
Lo del 15M y ciertos medios de comunicación es asombroso. Los que se ponen del lado crítico lo presentan como una panda de niñatos que no tienen otra cosa que hacer. Prestan sólo atención a ciertos detalles del movimiento, prescinden de las reivindicaciones conjuntas. Esta mañana he estado cortando muchas fotos sobre el asunto, he […]
Cada vez que veo algo así me quedo como paralizado. Empiezan a pasarme por la cabeza mis pequeños y triviales problemas. Paso a recordar detalles como las seis horas que me tiré el lunes en Urgencias esperando a que me certificasen que C. no se había tragado la dichosa pinza del pelo. Aquel día había […]
¿A qué viene acudir a la catedral o a la basílica de turno cada vez que se gana algún trofeo deportivo? ¿En algún sitio dice que la sociedad anónima como el Atlético de Madrid deba ser católica? Vale que su gran delantero le dedique a Dios sus dos golazos en la final y que haga […]
Si hay algo que me molesta del nacionalismo vasco es su naturaleza excluyente. Bueno, más bien sus fundamentos raciales. Entre otros aspectos, establece como base de actuación las diferencias formales de los seres humanos con respecto a otros. Nada nuevo, eso ya lo han dicho muchos. Me repugna la idea de que algunos se crean […]
Titula a cuatro columnas hoy un medio nacional: “El Gobierno fuerza la salida de Rato para salvar Bankia”. Pregunto: ¿salvarlo de qué? ¿de la nacionalización? Gran tragedia debe ser que se nacionalice un banco. Es que nacionalizar es casi como argentinizar, y ya se sabe, las repúblicas bananeras sólo existe en ciertos lugares del mundo. […]
En esa ambulancia trasladan al líder de la trama Gürtell, Francisco Correa. Entra por el garaje de la Audiencia Nacional porque la situación de la provoca estrés y agobio. En la foto de abajo vemos cómo alguien vacuna hoy a un niño contra la polio en un país subdesarrollado. Paradojas. Algunos a este ejemplo de […]
Poco antes de la 9 de la mañana el informativo de TVE contaba que la Generalitat valenciana iba a echar a la calle al 40 por ciento de los funcionarios. Según había dicho el vicepresidente José Císcar la mayor parte de estos despidos no se someterían a Expedientes de Regulación de Empleo (ERE). Señalaba que […]
Comentarios recientes