Archivo

Entradas Etiquetadas ‘animales’
Sábado, 3 de diciembre de 2011

Compañeros

Dientes, dientes, ¡qué es lo que les jode!

Mi compi Carnoto vive con  un gato que hasta escribe un blog muy famoso. Parte de su vida gira entorno a su querido Teo. Un ser vivo al que conozco por fotos. Sé que es hijo de tal y de cual y que se duerme en tal o cual y que se puso enfermo tal o cual día… y al que tengo el gusto de saludar desde aquí.

Nunca he sido de animales domésticos. En casa hubo gatos, recuerdo alguno, uno negro pequeñajo que jugaba conmigo en la ventana de la cocina. Tras un verano que desaparecí unos días todos los gatos que había en la casa se evaporaron. Pregunté y me dijeron que  se habían ido, que no habían vuelto. No me interesé más. Hay cosas que es mejor no saber.

Desde aquellas lo máximo animal que ha pasado por casa es un jilguero que aún vive. Debe tener más años que el Matusalén de los jilgueros. Me gusta saludarlo cuando vuelvo al hogar la casa matriarcal. Así que mi relación con los animalitos es puntual, limitándose a la llegada de Emilia y Elvis, dos Bichón Maltés que me caen bien si no fuera porque llenan de meadas las alfombras de casa. Me resultan simpáticos y me digo que si tuviese una hogar con jardín no me importaría tener algún día esa responsabilidad de cuidar de un animal.

En la imagen, Millangoda Raja, un elefante de 69 y poseedor de los colmillos más largos conocidos, con una medida de 2.75 metros. Vive en Kegalle, a unos 86 kms de Colombo, Sri Lanka. Pertenece a una familia aristocrática de la zona y lo consideran como un tesoro, sólo utilizado en procesiones religiosas.

Fotos: M. A. Pushpa Kumara
Fecha: 2/1/2011

Una con animalitos.

Marcos Basmati diciembre 2011 , , ,

Martes, 1 de noviembre de 2011

Desesperanza

La hermosa cautividad...

(Tele. Una voz en off) El hipopótamo del África de la sabana come hierbas y todo tipo de vegetales. Con su gran capa de grasa es capaz de sobrevivir en entornos húmedos a los que suele acudir para bañar su piel, que carece de glándulas sudoríparas, por lo que necesita hidratarse constantemente para seguir en pie. Precisamente es su forma de barril y su tamaño los que pueden darnos la impresión de estar ante un ser tosco, lento y lleno de bondad. Nada más lejos de la realidad. Rápidos, hábiles y sorprendentes (En la imagen de la tele, la voz  off se corta de repente y aparecen bocas de hipopótamos abriendo  y cerrando sus fauces en un ritual de dominación y voracidad que logra su objetivo: asustar. El narrador continúa). Un elemento adulto puede llegar a medir cerca de tres metros y medio de largo y uno cincuenta de alto. Su peso puede superar las tres toneladas. Pero, sin duda, su fortaleza está en la potencia de sus fauces (aparece un hipopótamo en cautividad machacando sandías con la boca, son como un caramelito para el animalillo). Ejerce tal presión que sería capaz de doblar una caja acero de mediano tamaño con cierta facilidad. (Se siguen viendo animalitos peleando entre ellos). Territoriales, son sumamente desconfiados (aparece un cocodrilo de gran tamaño metiéndose cerca de una zona de hábitat hipopotamero). Observen la escena. El macho de la manada expulsa al invasor con un brutal golpe de mandíbula. (Se ve al bicho sacudiendo su gran cabeza. En la siguiente escena el cocodrilo yace muerto en algún lugar de la orilla. Luego se da paso a un pequeño pueblo del África donde los vecinos están más que acostumbrados a ver hipopótamos acercarse a zonas habitadas). “Una vez, me encontré uno en plena noche -cuenta un paisano-. Sentí tanto terror que me quedé paralizado a un lado del camino. Pasó a mi lado y no me hizo ni caso”. (Un corte repentino en la emisión, sintonía de entrada a algún programa informativo. La presentadora suelta una última hora.)

“El Gobierno acaba de anunciar cuatro medidas de gran calado e importancia para la resolución del a crisis. La reforma laboral con la puesta en marcha del llamado contrato único. La revisión a la baja de los sueldos de funcionarios de la administración pública. La puesta en marcha de un sistema nacional de empleo que funcione y genere actividad y la proposición de una reforma necesaria en la Cortes para liquidar la Cámara Alta, el Senado…”

¡Vaya!, exclama un televidente en paro al otro lado del aparato mientras piensa en los hipopótamos cautivos que hay en el mundo.

En una palabra: desesperanza

En la imagen, una hembra de hipopótamo de 11 años ‘Nicole’ posa con su cahorro en el zoo de Berlín, Alemania, el día 1 de noviembre de 2011. El pobre animalito nació en cautiverio en día 23 de octubre.

Foto: Wolfgang Kumm
Fecha: 1/11/2011

Una de ‘La Dama se Esconde’

Marcos Basmati noviembre 2011 , , , ,

Martes, 13 de septiembre de 2011

Salvajes

Algo muy español

Decía Hobbes que el estado natural del ser humano es la guerra. Venía a decir a concluir que el hombre por naturaleza es violento y que cede poder a otro o a un estado fuerte porque le garantiza su seguridad para poder así convivir y sobrevivir en medio de tanta hostilidad. Extrapolando la reflexión, se puede decir que es normal que al hombre le guste la violencia. Así, la vemos reflejada en los informativos, en el cine, pero también en eventos deportivos y hasta culturales, sino, vean imágenes como esta del Toro de La Vega.

Un ser racional y con un mínimo de escrúpulos lo mínimo que puede sentir son náuseas y una profunda vergüenza nacional. Me pregunto si los participantes en semejante torneo, que así es como le llama, se sienten orgullosos y regocijados tras exterminar al pobre animal. ¡Qué muerte tan terrible! Rodeado por todas partes, humillado y agotado, viendo como la vida se escapa.

Los defensores del Toro de La Vega justifican su existencia en la tradición, que se remonta, según dicen, al 1534. El animal soltado en una zona boscosa y es perseguido por lanceros a pie y a caballo hasta que terminan con su vida, siempre y cuando el morlaco no logre salir de unos límites marcados. Pero eso nadie se lo explica al pobre animal.

Para mí es un ejemplo de depravación y de incultura.

En la imagen, el Toro de La Vega 2011 (Tordesillas), en plena tortura.

Foto: R.García
Fecha: 13/09/2011

Les dejo con un tema extraordinario de El Columpio Asesino

Marcos Basmati septiembre 2011 , , , ,

Martes, 19 de julio de 2011

Fósiles

Inmortalizando recuerdos

Me ha parecido que hoy es un buen momento para contemplar un insecto de 120 millones de años -fosilizado, claro- como si de una radiografía natural se tratase. Ahí lo tienen como testigo del paso del tiempo, en medio de una piedra. Quizás una imagen como esta inspiró a George Lucas en su película de El Imperio Contraataca, cuando Han Solo quedaba inmortalizado en un maravilloso e inolvidable relieve cinematográfico.

Hoy no tengo mucho que contar, ya lo hace el bicho por mí. Aquí seguimos 120 millones años después. Algunas cosas han cambiado, imagino que también los insectos y los bichos que poblamos el mundo. Pero por lo demás, todo sigue igual, llueve cuando no debe y hace sol cuando no cuadra. El tiempo y la vida, que es así de loca e impredecible.

En la imagen, el Museo de Historia Natural de Stuttgart presenta el fósil de un insecto recién descubierto, el ‘Chimaera fly’”. El fósil de 120 millones de años de antigüedad descubierto puede conducir a una nueva percepción de la filogenia de los insectos.

Foto: Franziska Kraufmann
Fecha: 19/07/2011

Les dejo con Soda Stereo y su ‘Canción Animal’. ¡ #fuerzacerati !

Marcos Basmati julio 2011 ,

Jueves, 26 de mayo de 2011

Patos

Pato a la noruega

Patos a la noruega

He estado leyendo algunas cosillas sobre los patos, su morfología y costumbres. Estaba interesado en conocer porqué los patitos siguen generalmente a un “líder” en un orden tan bien pensado. Allá en mi pueblo, llevan criando patos en el río desde hace ya unos años, y es muy habitual verlos pasar bajo los puentes en atractivo y hermoso orden universal, cual formación militar, en V. Todo el mundo se queda mirando, especialmente los niños que ven en el asunto del tránsito patero una nota discordante con la monotonía habitual del río, lo mismo que un piraguista, solo que con plumas. Aunque bueno, los patos de mi pueblo, como en todas partes, también aparecen y desaparecen, sin saber si se los han comido, se los ha tragado la tierra o han migrado a alguna otra parte del mundo.

No obstante, los animalitos pasan a formar parte del mobiliario urbano con naturalidad. Recuerdo que una vez, y no es coña, a la 4 horas de la madrugada de un día de sábado noche de fiesta, vi a un pato caminando en plena plaza central del pueblo y en la más absoluta soledad, confiado, y tan pato. Aunque, bueno, no puedo asegurar que fuese una oca o un ganso o algo por el estilo -igual era el espíritu de Lois Pereiro-. Nada sería anormal si la plaza no estuviese a unos 200 metros del riachuelo de donde salió. Siempre me acuerdo del puto pato cada vez que paso por allí de noche. Me pareció una estampa idílica y digna de ser fotografíada, pero como llevaba cámara, la cuento ahora.

Pues a lo que iba, los patos cuando van en grupo forman en delta, en V, para ser exactos. En el aire lo hacen para evitar gasto energético a los que van a rueda, digamos. En el agua, por más o menos lo mismo, evita la resistencia al rozamiento con el agua y facilita el nado. Digamos que es un mecanismo innato de control y de lucha contra el medio. No recuerdo haber visto nunca una columna de patos en fila india en el líquido elemento.

Son listos estos patos. A mi me caen bien.

En la imagen, el primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg, corta el paso al tráfico personalmente para permitir que una pata y sus crías crucen una calle para acceder a una zona más húmeda de la residencia presidencial.

Foto: Adrian Nottestad
Fecha: 26/05/2011

Marcos Basmati Mayo 2011 , ,