Partidos

Un partido de fútbol
Ayer por la noche se jugó el famoso clásico. El tema acabó con una derrota antológica del Real Madrid de Mourinho, según mi humilde opinión, el hombre que más sale en televisión. Jamás he visto la cara de un tío en una pantalla más veces que la de este entrenador de fútbol. Mou se mueve, Mou pasea, Mou dice, Mou critica, Mou mueve un pelo, Mou es Dios, Mou es portugués… Estoy hasta el gorro de tanta soflama Mourinhinsta. ¡Qué pasa! ¿este tío ha inventado el fútbol moderno? No sé si lo inventó Guardiola, pero que es el director de esa obra de arte llamada FC Barcelona, es una verdad cartesiana.
Apoteósico el juego culé de ayer. Y eso que sólo vi la última media hora, ya que he decidido que el fútbol deje de tener tanta presencia en mi vida. No voy a permitir que un partido de fútbol me haga remover Roma con Santiago para satisfacer una necesidad de ocio de la que puedo prescindir con un poco de filosofía. Se puede conseguir. Hace tiempo que descubrí que hay aspectos bastante más importantes en la vida. Ya sé que es difícil porque el deporte sirve como escape a muchos problemas. Que se lo digan a estos amigos de la foto, que a miles de kilómetros, se sientan ante una tele para ver un partido entre dos millonarios equipos españoles.
En la imagen, ciudadanos de Haití contemplan el partido entre Barcelona y Real Madrid en el campamento de refugiados ubicado en el Estadio Nacional de Puerto Príncipe
Fotos: Orlando Barría
Fecha: 29/11/2010





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