
Patos a la noruega
He estado leyendo algunas cosillas sobre los patos, su morfología y costumbres. Estaba interesado en conocer porqué los patitos siguen generalmente a un “líder” en un orden tan bien pensado. Allá en mi pueblo, llevan criando patos en el río desde hace ya unos años, y es muy habitual verlos pasar bajo los puentes en atractivo y hermoso orden universal, cual formación militar, en V. Todo el mundo se queda mirando, especialmente los niños que ven en el asunto del tránsito patero una nota discordante con la monotonía habitual del río, lo mismo que un piraguista, solo que con plumas. Aunque bueno, los patos de mi pueblo, como en todas partes, también aparecen y desaparecen, sin saber si se los han comido, se los ha tragado la tierra o han migrado a alguna otra parte del mundo.
No obstante, los animalitos pasan a formar parte del mobiliario urbano con naturalidad. Recuerdo que una vez, y no es coña, a la 4 horas de la madrugada de un día de sábado noche de fiesta, vi a un pato caminando en plena plaza central del pueblo y en la más absoluta soledad, confiado, y tan pato. Aunque, bueno, no puedo asegurar que fuese una oca o un ganso o algo por el estilo -igual era el espíritu de Lois Pereiro-. Nada sería anormal si la plaza no estuviese a unos 200 metros del riachuelo de donde salió. Siempre me acuerdo del puto pato cada vez que paso por allí de noche. Me pareció una estampa idílica y digna de ser fotografíada, pero como llevaba cámara, la cuento ahora.
Pues a lo que iba, los patos cuando van en grupo forman en delta, en V, para ser exactos. En el aire lo hacen para evitar gasto energético a los que van a rueda, digamos. En el agua, por más o menos lo mismo, evita la resistencia al rozamiento con el agua y facilita el nado. Digamos que es un mecanismo innato de control y de lucha contra el medio. No recuerdo haber visto nunca una columna de patos en fila india en el líquido elemento.
Son listos estos patos. A mi me caen bien.
En la imagen, el primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg, corta el paso al tráfico personalmente para permitir que una pata y sus crías crucen una calle para acceder a una zona más húmeda de la residencia presidencial.
Foto: Adrian Nottestad
Fecha: 26/05/2011
Marcos Basmati Mayo 2011 animales, ecologismo, patos
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