Perros

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'Tom tom' el fotógrafo

‘Tom tom’ el fotógrafo

En Santiago es común que visites alguna vez Bonaval, que es un parque precioso en donde los pequeños pueden correr y divertirse a su gusto. A lo largo de una tarde de verano puedes ver de todo: músicos, lectores, tomadores de sol, siesteros, jubilados, papis, mamis y claro, una ingente cantidad de perros. Lo alarmante de la visita de estos últimos no es su presencia en sí, sino la inconsciencia de unos dueños que suelen caminar a unos 40 metros con la bolsa “coge-caquitas” en el bolsillo y contemplando el devenir aleatorio de su encantadora mascota. Estos bichos pueden ser chuchos muy majos y pacíficos o bestias ¿inofensivas? con una cabeza del tamaño de un cerdo de 100 kilos en canal. Si uno de estos elementos se acerca a los niños el papá o la mamá se pone en alerta. Se le altera el ritmo cardiaco, piensa y confía en que el animal sea un pedazo de pan que no tendrá un arrebato agresivo. Pero claro, nunca se sabe. Por no hacer lío no le gritan nada al dueño y tratan de no alterarse. Contemplan la escena entre el pánico y la incertidumbre. Llaman o se acercan al crío como si con eso estuviese el asunto solucionado. Total, que el susto no se lo quita nadie.

Me he interesado por la legalidad del asunto. No sé en otras localidades, pero en Santiago la ordenanza dice lo siguiente: “Artigo 10. 1. Con carácter xeral nas vías e espacios públicos os cans deberán ir provistos de bozo e correa ou cadea. Exceptuarase desta obriga o suposto de zonas especialmente habilitadas polo Concello para o espallamento dos cans. Non obstante o anterior, os cans potencialmente perigosos circularán sempre con bozo, mesmo nas referidas zonas. “

Es decir, todos los perros de razas peligrosas deben ir siempre con bozal, independenteme de si están en el aparcamiento del Gadis que el parque de Belvís. Yo no controlo de razas, pero sí sé ver si un animal tiene unas patas traseras potentes y una mandíbula descomunal. Nunca he tenido perro,  y no porque no me agrade su compañía, sino porque me parece que supone asumir una responsabilidad enorme. No tengo ni tiempo, ni ganas de someterme a una tarea como esa. Pero sí pido a los dueños de estos animales que tengan el cuidado de cumplir estrictamente las normas, especialmente cuando hay menores. El daño irreparable a un niño no lo paga una sanción económica.

En la imagen, un terrier tibetano de nombre de Tom Tom mira por el visor de una cámara antigua durante la rueda de prensa de presentación de la feria ‘Hund & Katz’ (Perro y Gato) en Dortmund (Alemania).

Fecha: 28/4/2015
Foto: Maja Hitij

Pues eso, Catpeople.

 

Author: Marcos Basmati

Estando sentado a la derecha del padre tomó el ratón y dijo: "¡Tomad y tened todos un blog...!"

2 Comments

  1. Completamente de acuerdo con lo que dices! Yo tampoco tengo perro por la responsbilidad que supone y no hace nada de gracia cuando se me acerca un perraco por el parque.

    Este artículo me ayudó a saber qué tengo que hacer en el caso de que me ataque: https://simiperrohablara.com/como-frenar-el-ataque-de-un-perro-instrucciones-basicas-para-ninos-y-adultos/

    Espero que te sirva 🙂

  2. Pingback: Un perro muerde en la cara a un niño de 4 años en un parque infantil en Vigo ⋆ Noticias de hoy

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