Centelleos

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Una bola de calor

A algunos con esto de las caixas les luce el pelo o la calva de un modo centelleante. De hecho, no hace mucho había grandes políticos gallegos que se movían de aquí para allá buscando personas capaces de hacerse con las riendas de determinadas entidades. Titulares de prensa, fotos para la galería… acción política, en resumen. El objetivo era guardar la galleguidad. Que los cuartos los guisase y los comiesen grandes gurús de la economía gallega. Incluso un partido, todo uno hasta hace poco, se puso como una culebra cabreada cuando empezaron a sonar campanas fúnebres para estas instituciones. Hubo fusiones y se empezó a hablar de retiros dorados para los antiguos gestores. Entre la indignación general, todo valía porque las medidas eran ideales para impulsar la economía.

Pero un día empezaron a aparecer los números, que siempre tienen razón, los nuevos entes tenían más deudas que el bueno de Dennis Rodman, famoso por su escaso cuidado de los detalles microeconómicos. De la noche a la mañana nos encontramos con que los nuevos bancos derivados de las ex caixas eran tan viables como un banco de madera en medio del bosque.

Y en estas llegó un rescate bancario, los números continuaron sacando las vergüenzas. Ahora ya no hay fotos ni paseos de aquí para allá. Poco hay que hacer. Se dice, se cuenta, se rumorea que aquellas que fueron cajas pasarán a la historia, quizás absorbidas por algún pez más grande. Lo que todo el mundo sabía y no se atrevía a decir.

En la imagen, un sol como un mundo. El día en que la pasó por delante un pequeño planeta similar a la tierra, en tamaño, claro. Por suerte, allí no hay seres humanos.

Foto: KIMIMASA MAYAMA
Fecha: 6/6/2012

Una de Lucas 15. ‘El sacaúntos de Allariz’. Un poco de oscurantismo galaico. Le pega muy bien al asunto de hoy.


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Author: Marcos Basmati

Estando sentado a la derecha del padre tomó el ratón y dijo: "¡Tomad y tened todos un blog...!"

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