Barreiros

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Un sueño

Anteayer estuve viendo por internet un documental sobre Eduardo Barreiros: ‘Eduardo Barreiros, O Henry Ford Galego’. Siempre he tenido curiosidad por conocer su vida. Qué hizo y dejó de hacer ese señor que daba nombre a unos camiones que veía de pequeño y que hacían un ruido infernal.

Un trabajador, un ingeniero sin estudios (dejó la escuela con 12 años), un genio de los motores nacido en un aldea ourensana (Sandiás, 1919). Con casi todo en contra, montó un imperio automovilístico que llegó a dar trabajo a 25 mil personas. Descubrí los grandes problemas que tuvo con la burocracia franquista, entre otros muchos detalles.

Al margen de la idealización que nos puede mostrar un filme tan centrado en una figura, el personaje tiene mérito, y mucho. Me llamaron la atención, por ejemplo, que la organización de la gran factoría de Villaverde (Madrid) incluía una estructura de servicios sociales y familiares: médicos, cuidados de rehabilitación, formación…

Lo que acabo con su sueño no fue su escasa pericia para innovar, sino las iniquidades y falsedades de empresas sin escrúpulos. Quizás le faltó tener un grupo de acción política y empresarial capaz de pelearse en las altas esferas…  o algo más de suerte. Lo suyo era la grasa de los motores. Era lo que era, un maldito mecánico, un soñador.

En la actualidad, la memoria de Don Eduardo Barreiros está vigilada por la Fundación que lleva su nombre.

Me gustaría saber si hay muchas calles con su nombre en esta tierra llamada Galicia. De momento, sólo he localizado una praza en Ourense.

En la imagen, Eduardo Barreiros contempla su factoría. Abajo, uno de vehículos que poblaron España.

Fotos: internet
Fechas: Desconocidas

Una de camiones.

Author: Marcos Basmati

Estando sentado a la derecha del padre tomó el ratón y dijo: "¡Tomad y tened todos un blog...!"

One Comment

  1. Barreiros encarnaba para los gallegos emigrados a Madrid un referente en que mirarse y un ejemplo vivo de lo que puede el hombre enfrentado a su destino en un ambiente hostil. D. Eduardo, me refiero al abuelo por que el nieto vendió la empresa y se fue con Fidel Castro, no se sabe porqué ni para qué. Será que los genes se atrofian con el dinero. Era un hombre cabal e inmune al desaliento y lo de no haber estudiado no le restaba mérito, al contrario, el autodidacta si lo es de veras es alguien digno de tomarse en serio. Un saludo.

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