
Una calle de La Habana
Nunca he estado en Cuba y no sé si algún día visitaré ese lugar. Los que han estado allí dicen que es un país de contrastes, de gente fantástica pero donde la necesidad obliga a muchos a vivir al límite de la dignidad.
Me imagino las calles de La Habana como un lugar atrapado en el tiempo, donde las paredes se caen a pedazos, en donde los niños juegan con una pelota abombada en las calles mientras piden algo a cada turista que pasa y en donde los coches de alta gama parecen aún cortados como un sándwich. También me imagino las pequeñas tiendas con su tendero, al mecánico que lo arregla todo y luego también, mirando hacia otro lado, los hoteles mastodónticos, las universidades y por supuesto, las playas, el mar y algún que otro cartel sobre la revolución.
En la imagen, varios autos circulan por una céntrica calle del popular barrio de Centro Habana, en la isla de Cuba.
Foto: Alejandro Ernesto
Fecha: 2/11/2010






