La compra de un sofá es una de las decisiones más importantes de una vida. Me refiero a la vida de las personas que se pueden permitir el lujo de decidir si se compran un sofá de medio kilómetro o no.
Cuando llegué al mundo ya había uno en casa. Así que nunca me había comprado un sofá y la decisión de adquirir uno llegó hace poco. La tarea ha sido ardua -sobre mes y medio. Soy todo un experto en la materia !ejem!- pero, por fin, un día, sin contarlo, apareció. Fue como una ‘cosmovisión’. Es puro en sus formas, blandito -lo justo-, grande y pequeño, goloso y apetecible, es o será el otro sofá de mi vida. Aguardo poder tumbarme pronto sobre sus excelsas capas de espuma.
Porque lo importante es, ante todo, la comodidad. Es un objeto que necesita ineludiblemente de ser probado y reprobado. Cuando das con él, te sientes como en tu nido nacimiento: te acoge, te abraza, te dan ganas de darle las gracias. Lo mejor ha sido el precio. De adquirirlo en Compostela a hacerlo en Pontevedra, con las mismas e idénticas características… 700 euros de diferencia.
¡Qué gran satisfacción!
En la imagen un pequeño sofá tirado en medio de una finca en la parroquia de Arnois en el concello de A Estrada.
Llevo días sin apenas encender la tele. Por la noche, cuando veo el aparato ocupando un hueco del salón, me digo: ¿Podría vivir sin eso? Algo se activa en mi cerebro y paso a recordar a las personas que he perdido y los amores pasados, y del mismo modo que podría pensar en lavar la loza, mantengo una extraña conversación interna y llena de idealismo: “Tengo que hacer esto y hacer lo otro. Y si plantease esta idea y estas otras, y si volviese a tocar la guitarra…” Al final me voy a recoger los platos, miro internet y me voy a cama a leer las historias del señor Pepys. Me resulta muy interesante lo inteligentemente ambicioso que es. Sueño durante unas horas. Tras despertar tengo la inmensa fortuna de ver la mirada de C. y de poder ir a un trabajo.
Y aquí estoy, en mi tiempo de blog. Aborreciendo la dichosa crisis, hasta el gorro de la mezquindad de tantos políticos, y deseando que el fin de semana aparezca luminoso porque me toca librar.
En la imagen, un joven es detenido por tres agentes de policía en uno de los desalojos de la Puerta del Sol en Madrid. El estado policial, en marcha.
Fotos: Víctor Lerena Fecha: 15/5/2011
Una de White Lies. Resuenan ahora en mis oídos. ¡Temazo!
¿Por qué la gente se vuelve loca por los triunfos y derrotas de su equipo? El inescrutable mundo de las personas.
Mi reflexión. Yo creo que esta sociedad necesita algo así como de espasmos vitales. De hechos que nos hagan reaccionar, sentirnos vivos, de que formamos parte de algo que es bueno o malo, que sea intenso, que nos aporte día a día satisfacciones o preocupaciones. Las aficiones animan para poner su granito para el triunfo, por eso, tanto la victoria como la derrota se asumen como algo personal. Unas veces parece una tragedia y otras, una cosa de locos.
A mí me gusta ver a la gente unida por los colores de un equipo. Me hace sentir que, aún en los tiempos de impersonalización que vivimos, hay algo en esto, llámenlo esperanza.
La afición del Rayo Vallecano celebra la permanencia del equipo madrileño en Primera División tras el partido ante el Granada (1-0), correspondiente a la trigésimo octava jornada de Liga. Tamudo marcó a filo del final, su equipo estaba en ese momento segunda división. Ocurrió en el Estadio de Vallecas, en Madrid.
Lo del 15M y ciertos medios de comunicación es asombroso. Los que se ponen del lado crítico lo presentan como una panda de niñatos que no tienen otra cosa que hacer. Prestan sólo atención a ciertos detalles del movimiento, prescinden de las reivindicaciones conjuntas.
Esta mañana he estado cortando muchas fotos sobre el asunto, he visto caras, pintas y mucha gente. Lo que tengo clarísimo es que ahí no sólo hay ‘pijoflautas’, que es lo que nos quieren vender, sino personas de todo tipo. En la jerga, gente normal. Si se movilizan entorno a este “engendro” llamado 15-M será por algo. Las estructuras organizativas que antes los representaban, los sindicatos, entre otros, se han convertido en entes sin capacidad de representación legítima. Así que los ciudadanos se han buscado su propio concepto de representatividad. Me alegro.
Yo creo que en este nuevo movimiento social del siglo XXI hay mucha gente, que reúne a muchos ideales, y que, desde luego, su carrera, tendrá mucho recorrido.
En la imagen, un par de carteles que han poblado las calles españolas este fin de semana.
Cada vez que veo algo así me quedo como paralizado. Empiezan a pasarme por la cabeza mis pequeños y triviales problemas. Paso a recordar detalles como las seis horas que me tiré el lunes en Urgencias esperando a que me certificasen que C. no se había tragado la dichosa pinza del pelo. Aquel día había un niño que no le bajaba la fiebre. Estaba tirado como un trapo sobre las sillas de espera en situación lamentable. Mientras, las auxiliares iban de aquí para allá con naturalidad, como autómatas, o charlaban en su lugar de esparcimiento. Recuerdo comprobar que en la sala de al lado había cuatro o cinco camillas vacías, sin uso. ¿Tanto costaba tener un poco de humanidad infantil y llevar allí a ese pobre ser? ¿Tanto cuesta cubrir, al menos, las necesidades de los más pequeños? No quiero pensar que tanta paranoia colectiva nos haya convertido a todos en inhumanos.
Hay que reaccionar. Los brillantes políticos que sufrimos no tienen otro objetivo que cargarse el sistema de atención y servicios públicos. No puedo de dejar de imaginarme cómo serán los hospitales del futuro, tendremos que ir hasta con las vendas y el agua oxigenada. Al tiempo.
En la imagen, una mujer cuida a su hija internada con síntomas de cólera en el hospital Des Petits Freres et Soeurs, en Croix des Bouquets, Puerto Príncipe (Haití). La organización Médicos sin Fronteras (MSF) alertó hoy sobre un aumento del número de casos de cólera en el país y criticó la insuficiencia de medios.
La compra de un sofá es una de las decisiones más importantes de una vida. Me refiero a la vida de las personas que se pueden permitir el lujo de decidir si se compran un sofá de medio kilómetro o no. Cuando llegué al mundo ya había uno en casa. Así que nunca me había […]
Llevo días sin apenas encender la tele. Por la noche, cuando veo el aparato ocupando un hueco del salón, me digo: ¿Podría vivir sin eso? Algo se activa en mi cerebro y paso a recordar a las personas que he perdido y los amores pasados, y del mismo modo que podría pensar en lavar la […]
¿Por qué la gente se vuelve loca por los triunfos y derrotas de su equipo? El inescrutable mundo de las personas. Mi reflexión. Yo creo que esta sociedad necesita algo así como de espasmos vitales. De hechos que nos hagan reaccionar, sentirnos vivos, de que formamos parte de algo que es bueno o malo, […]
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Cada vez que veo algo así me quedo como paralizado. Empiezan a pasarme por la cabeza mis pequeños y triviales problemas. Paso a recordar detalles como las seis horas que me tiré el lunes en Urgencias esperando a que me certificasen que C. no se había tragado la dichosa pinza del pelo. Aquel día había […]
¿A qué viene acudir a la catedral o a la basílica de turno cada vez que se gana algún trofeo deportivo? ¿En algún sitio dice que la sociedad anónima como el Atlético de Madrid deba ser católica? Vale que su gran delantero le dedique a Dios sus dos golazos en la final y que haga […]
Si hay algo que me molesta del nacionalismo vasco es su naturaleza excluyente. Bueno, más bien sus fundamentos raciales. Entre otros aspectos, establece como base de actuación las diferencias formales de los seres humanos con respecto a otros. Nada nuevo, eso ya lo han dicho muchos. Me repugna la idea de que algunos se crean […]
Titula a cuatro columnas hoy un medio nacional: “El Gobierno fuerza la salida de Rato para salvar Bankia”. Pregunto: ¿salvarlo de qué? ¿de la nacionalización? Gran tragedia debe ser que se nacionalice un banco. Es que nacionalizar es casi como argentinizar, y ya se sabe, las repúblicas bananeras sólo existe en ciertos lugares del mundo. […]
En esa ambulancia trasladan al líder de la trama Gürtell, Francisco Correa. Entra por el garaje de la Audiencia Nacional porque la situación de la provoca estrés y agobio. En la foto de abajo vemos cómo alguien vacuna hoy a un niño contra la polio en un país subdesarrollado. Paradojas. Algunos a este ejemplo de […]
Poco antes de la 9 de la mañana el informativo de TVE contaba que la Generalitat valenciana iba a echar a la calle al 40 por ciento de los funcionarios. Según había dicho el vicepresidente José Císcar la mayor parte de estos despidos no se someterían a Expedientes de Regulación de Empleo (ERE). Señalaba que […]
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